domingo, 7 de marzo de 2010

Mi viaje a Alcañiz en un camión de Castellote.

Trabajaba con Manolo en un taller de cerrajería (en Sagrera, Barcelona), enfrente había una carbonería a la que venían a descargar camiones de las minas de la parte de Castellote.

Era un viernes alrededor de las doce del mediodía, terminó de descargar un camión Pegaso de unas 25 toneladas y el chófer me dijo (sabiendo que yo tenía la novia en Alcañiz y que tenía que trabajar el sábado):
- ¿A que no eres capaz de dejar el trabajo y venirte conmigo?
Yo le dije, - si te esperas una hora a que vaya a casa a por ropa para el viaje, ya lo creo que soy capaz.

Estaba yo sólo en el taller, lo cerré y me marché con él hasta Alcañiz. Claro, mi novia no me esperaba y cuando me vió, me dijo: - ¿Tú qué haces aquí?, y yo le dije, - He venido con un camión vacío de carbón ya que el chófer me dijo que no era capaz de marcharme con él hasta Alcañiz a ver a la novia, sabiendo que eran días de trabajo.

El domingo siguiente sobre las cuatro de la madrugada, regresé con él hasta la cerrajería.

El dueño ni se enteró que el taller estuvo cerrado porque aparecía de vez en cuando, faena había, pero es que había veces que a él no le importaba mucho.

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